Es bien sabido que muchos trabajadores desean poder trabajar a distancia. Según ExecuSearch, en 2019, el 71 % de los trabajadores afirmaron que dejarían su empleo si otra empresa les ofreciera horarios flexibles. Aun así, algunas empresas dudaban en adoptar esta opción por miedo al cambio y a una menor productividad.
Ahora que la pandemia de COVID-19 ha obligado a la mayoría de la población activa a permanecer en cuarentena, muchas empresas se están dando cuenta de que el teletrabajo ahorra tiempo, dinero y recursos. Muchas están decidiendo mantener el teletrabajo de forma permanente, incluso después de que la amenaza sanitaria haya remitido.
Trabajar desde casa tiene muchas ventajas en las circunstancias adecuadas, pero también puede acelerar el agotamiento en cualquier tipo de comportamiento. El agotamiento era un problema habitual en el lugar de trabajo antes de la pandemia; un estudio de 2018 reveló que casi el 40 % de los trabajadores encuestados estaban dispuestos a dejar su trabajo debido al agotamiento.
Ese riesgo no ha hecho más que aumentar en los tiempos actuales; añádele las dificultades económicas, el estrés por la salud y la tensión del distanciamiento social, y luego cambia por completo la rutina diaria al pasar al teletrabajo. Tienes la receta perfecta para el agotamiento en 2020.
¡No te asustes todavía! La buena noticia es que, si te centras en los factores que puedes controlar, podrás mejorar tu entorno de trabajo y tus experiencias cotidianas. Anticípate al agotamiento mientras trabajas a distancia prestando atención a estas señales de alerta, para cada estilo de comportamiento.
Comunicadores directos (alto D): superarse a uno mismo más allá del límite
Los comunicadores directos son conocidos por su ritmo rápido, su estilo de trabajo orientado a las tareas y su capacidad para trabajar sin descanso. Este ritmo rápido es ideal para realizar tareas y establecer objetivos, pero acabará abrumándote a ti y a tu equipo si no se tiene conciencia de ello.
«Creo que las personas con un perfil D tienden a no tomarse descansos, sino a seguir adelante sin parar. También pueden tener tal sentido de la urgencia que, si revisan sus correos electrónicos fuera del horario laboral, es probable que respondan y empiecen a trabajar en ese mismo momento», afirma Favor Larson, consultora sénior de desarrollo empresarial que ella misma tiene una puntuación D del 100 %. «También es posible que descuiden el aspecto social del trabajo, ya que no están en la oficina. Ya no tienen esos encuentros «casuales» con otras personas, por lo que ahora pueden sentir que sus relaciones se están deteriorando. Deben ser conscientes de que pueden acabar sintiéndose desconectados si no se esfuerzan por mantener el contacto social».
Solución: ¡Conéctate, pero desconéctate!
Controlar tu ritmo puede ser más difícil que nunca, pero necesitas reducir la velocidad. Hazlo programando descansos en tu jornada laboral, comunicándote con los miembros de tu equipo para conectar con ellos y estableciendo límites estrictos para tu jornada.
¡No te permitas trabajar más allá de tu hora habitual de salida! Si esto te resulta frustrante, recuerda que estos límites te permiten cuidar de ti mismo, de tu trabajo y de tu equipo. Ten presente esta perspectiva.
Comunicadores reflexivos (D bajo): evitar el conflicto genera conflicto
Los comunicadores reflexivos son cooperativos, discretos y modestos. En el mejor de los casos, evitan la confrontación y el conflicto, por lo que ahora mismo les resulta especialmente difícil expresarse. La incorporación de más herramientas de comunicación, como la mensajería instantánea, abre otra vía de malentendidos, ya que los comunicadores reflexivos pueden percibir los conflictos o desacuerdos como algo muy personal.
Trabajar desde casa hace que sea fácil evitar los conflictos iniciales gracias al correo electrónico y a la falta de comunicación presencial, pero esa evasión causará problemas más adelante. Las personas reflexivas también pueden sentir que no se les escucha en un entorno virtual, y esta desconexión impedirá que se reciban comentarios útiles.
Solución: Aclara las cosas
Las personas reflexivas necesitan expresarse para evitar el agotamiento. Al dar ese primer paso proactivo, pueden sentar unas bases más sólidas para la interacción.
Para ello, pueden mantener conversaciones importantes «en persona» siempre que sea posible, a fin de evitar malentendidos. No dude en solicitar más aclaraciones al final de la reunión; no la dé por concluida sin haber confirmado el siguiente paso. En estos momentos, lo ideal es comunicarse en exceso.
Si eres un D bajo y quieres algunos consejos sobre la escucha activa y la comunicación, echa un vistazo a nuestra infografía.
Otra parte importante para evitar el agotamiento de los comunicadores reflexivos es darse un respiro. Gran parte del conflicto con el que luchan probablemente sea imaginario o exagerado por sus propias ansiedades. Ser un poco más directo ayudará enormemente a resolver este problema, pero los D bajos deben asegurarse de no ser demasiado duros consigo mismos.
Comunicadores extrovertidos (alto I): sin personas no hay productividad.
Las personas comunicativas y extrovertidas son enérgicas, entusiastas y conversadoras. Quizás sea más fácil entender por qué estas personas están pasando por un momento difícil ahora mismo, ya que se nutren de la interacción y las relaciones. La pérdida de las charlas informales en la oficina, combinada con el distanciamiento social y la falta de conexión pública, les está afectando mucho.
Las personas con coeficiente intelectual alto también son ágiles y tienden a saltar de un proyecto a otro, pero esta distracción es un problema cuando se trabaja desde casa, ya que los niños, las mascotas, las tareas domésticas y todo lo demás compiten por su atención.
Solución: Trabaja duro, luego diviértete a lo grande.
Los comunicadores extrovertidos deben exigirse mucho a sí mismos y seguir un horario estricto. El método Pomodoro es una estrategia muy útil: periodos de alta concentración seguidos de pequeños descansos mantienen el interés y la motivación. Si eres una persona con un alto nivel de I, asegúrate de programar tiempo con tus compañeros de trabajo, amigos y familiares para mantenerte en contacto y obtener el contacto cara a cara que anhelas, aunque sea a través de una llamada de Zoom. Utiliza el chat de vídeo siempre que sea posible para mantenerte conectado.
Recuerda, ¡la mayor fortaleza de los comunicadores extrovertidos es su capacidad para conectar con los demás y hacer que se involucren! Su presencia en tu equipo ayudará a todos a mantenerse conectados.
Comunicadores reservados (I bajo): distanciarse es demasiado fácil
Los comunicadores reservados son controlados, reflexivos y comedidos. El distanciamiento social se encuentra dentro de su zona de confort, y es muy probable que ahora mismo estén prosperando trabajando desde casa.
Sin embargo, ¡su zona de confort no siempre es algo bueno! Las personas con un nivel bajo tienden a encerrarse en sí mismas y, sin la rutina diaria y la interacción forzada que supone trabajar juntos en la oficina, pueden aislarse demasiado. Esto provocará malentendidos y una desconexión con el resto del equipo. Aunque se sienten cómodas con un nivel bajo de interacción, siguen necesitando algo de contacto social o acabarán agotadas.
Solución: Manténgase sincronizado
Si los Is bajos no están preparados para muchas videollamadas y conferencias, afortunadamente tienen diferentes opciones para comunicarse mientras trabajan a distancia. Manténganse conectados con el equipo a través de una aplicación como Slack, Mattermost o G Chat. Esto les proporciona la distancia necesaria sin dejar de estar disponibles.
Los comunicadores reservados deben esforzarse por compartir más en las reuniones y en las conversaciones. Esto ayudará a su equipo a mantenerse conectado y les ayudará a evitar encerrarse demasiado en sí mismos. También ayudará a evitar malentendidos en el futuro.
Comunicadores constantes (S alto): el ritmo rápido es sinónimo de infelicidad
Los comunicadores constantes son pacientes y fiables. Se desenvuelven bien con la rutina y un ritmo más lento, por lo que es comprensible que ahora mismo estén pasando apuros, ya que su entorno laboral se ha visto trastocado. Se sienten obligados a acelerar el ritmo para seguir siendo ágiles y flexibles, pero ese esfuerzo excesivo les agotará a largo plazo.
Solución: Hablarlo
La comunicación es su arma no tan secreta contra el agotamiento. Al reforzar objetivos claros y compartir sus preguntas, las personas con un alto nivel de S pueden asegurarse de que están en sintonía con su equipo. Los comunicadores constantes tampoco deben tener miedo de compartir en qué están trabajando; al documentar tanto los plazos como los logros, reforzarán su confianza en sí mismos y restablecerán la sensación de finalización cuando se trata de proyectos.
Comunicador dinámico (bajo S): Demasiadas herramientas
Los comunicadores dinámicos son activos, flexibles y ágiles. Están bien posicionados para manejar nuestra situación actual, ya que su capacidad para reenfocar y cambiar su atención está bien desarrollada. Sin embargo, cuando llega el agotamiento, esta capacidad se extiende en exceso y se convierte en distracción y falta de concentración.
La avalancha de opciones de comunicación es una de las razones por las que esto es un problema tan grave: cuando Zoom, el chat, el correo electrónico y las llamadas telefónicas no paran de sonar durante todo el día, la capacidad de concentrarse y hacer el trabajo se va al traste.
También pueden sentirse frustrados con otros miembros del equipo por no adaptarse tan rápidamente como ellos, lo que rompe la comunicación. Si una persona con un S bajo no comunica sus necesidades o expectativas antes de dar un giro, su frustración con el equipo reducirá la moral y provocará agotamiento.
Solución: Reducir el alcance
Los comunicadores dinámicos deben averiguar qué herramientas funcionan mejor para ellos y su equipo, y luego seguir adelante; es probable que la última actualización no les facilite el trabajo en general. Los comunicadores dinámicos también deben reconocer que trabajar desde casa no es una carrera de velocidad, sino una maratón. Apoyarse en la estabilidad del rasgo de comportamiento S les ayudará a reducir el ritmo y ser minuciosos.
Comunicador preciso (C alto): la falta de concentración provoca agotamiento
Las personas que se comunican con precisión son ordenadas, conservadoras y cuidadosas. Corren un alto riesgo de trabajar sin descanso durante todo el día, sin tomarse descansos ni recuperar el aliento. Este ritmo acelerado y la presión interna provocan una peor concentración con el tiempo y un aumento de la ansiedad.
Otro factor que contribuye es el número de interrupciones que descarrilan a los High Cs. «Me agota el número de videollamadas que se realizan durante el día, ya sean programadas o improvisadas», compartió Carol Mettenbrink, una de nuestras consultoras sénior de desarrollo empresarial. «Me quitan tiempo para concentrarme en el trabajo del proyecto. Además, estoy constantemente investigando para asegurarme de estar al día de la información más reciente sobre la evolución de la pandemia y tratando de darle sentido a todo».
Solución: Tómate descansos y establece límites.
Los comunicadores precisos deben establecer límites durante el día y volver a conectarse más tarde. ¡No pasa nada por rechazar una llamada si están ocupados con algo! En la oficina, probablemente se sentían cómodos pidiendo posponer una conversación si alguien les interrumpía; hacer lo mismo por chat es perfectamente aceptable.
Las personas con puntuaciones altas en C tienden a ser estrictas en sus expectativas hacia sí mismas y hacia los demás, por lo que deben canalizar esa rigurosidad hacia el respeto de sus propios límites. Planifica tiempo para descansar y respeta ese horario.
Comunicadores pioneros (Low C): demasiado listos para empezar
Los comunicadores pioneros son desinhibidos, independientes e instintivos. Su pensamiento visionario y su estilo de trabajo fluido son excelentes para tener una visión general, pero pueden resultar difíciles de poner en práctica cuando se trabaja a distancia.
A los Cs bajos no les gusta ralentizar el ritmo: quieren seguir avanzando hacia el siguiente proyecto o proceso. Esto provocará fatiga al trabajar desde casa, ya que esta disposición a saltar de un proyecto a otro da lugar a trabajos inconclusos y a más trabajo a largo plazo.
Solución: Tómate tu tiempo.
Los comunicadores pioneros deben ser pacientes consigo mismos y con los demás en estos momentos. Su capacidad para adaptarse y centrarse en el futuro es fundamental para el éxito del equipo, pero eso no puede suponer un perjuicio para el resto de su agenda. Deben esforzarse por completar las tareas y esperar a disponer de toda la información que necesitan.
Lo más importante que puede hacer cada estilo de comportamiento para evitar el agotamiento es centrarse en mejorar la comunicación.
Supera el agotamiento y prospera
Lo más importante que puede hacer cada estilo de comportamiento para evitar el agotamiento es centrarse en mejorar la comunicación. La forma concreta que adopte esa comunicación en la práctica dependerá de los resultados de su DISC, pero la base es clara: ahora mismo, la conexión es más importante que nunca.
Si quieres descubrir cuál es tu estilo de comportamiento, ¡realiza el informe «Trabajar desde casa»! Esta evaluación rápida y gratuita te proporcionará información personalizada sobre tu estilo de comunicación y consejos personalizados para trabajar a distancia.
¿Cuáles son tus mejores prácticas para evitar el agotamiento? ¿Tienes algún consejo para tu estilo de comportamiento? Conéctate con nosotros en las redes sociales y comparte tu experiencia; queremos saber tu opinión.
{{cta(‘677aae67-4696-4ac0-b4ff-35cd35ae9e09’)}}

